
| Autor: | FERNANDEZ-ARMESTO, Felipe |
| Páginas: | 317 págs. págs. |
| Fecha: | 2008 |
| Precio: | 20,00 € |
En 1507, cuando el cartógrafo Martin Waldseemüller publicó un mapa del mundo, denomió América a un nuevo continente, descubierto poco antes, en honor al navegante y explorador Américo Vespucio. El nombre hizo fortuna y, años después, se extendió al hemisferio norte de aquellas tierras, aunque no correspondía al de su auténtico descubridor y el propio Waldseemüller reconocía haber errado en la elección del topónimo. Esta es la historia de esa curiosa denominación, y también la biografía de un maestro de la autopromoción. Nacido en 1454 en la Florencia de los Médicis, para los que trabajó en su juventud, Américo se trasladó a Sevilla en 1491. Fue amigo y rival de Cristóbal Colón, y colaboró en la segunda y tercera expedición de éste a las Indias, antes de embarcarse él mismo pr lo menos en dos ocasiones y de explorar la costa de lo que hoy es Brasil. El hombre que dio su nombre al Nuevo Mundo emerge en estas páginas como un acabado producto de una compleja época: aventurero, conspirador, hábil navegante (aunque no al principio), autor de deslumbrantes crónicas de viajes, siempre al tanto de los últimos avances científicos y capaz de apropiarse de honores inmerecidos.